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En aquella época no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía mejor.

Jueces 17:6

Parece que “esos días” pueden ser muy parecidos a estos días en que vivimos ahora. Claro, tenemos un presidente en lugar de jueces, pero todavía parece que la mentalidad predominante de nuestro mundo y cultura es que todos deberían hacer lo que es correcto a sus propios ojos. La verdad ya no es un hecho, sino simplemente lo que cualquiera quiera creer. Incluso el cristianismo se ha visto afectado por ello. La idea de “solo Dios puede juzgar” ha evolucionado para significar que los cristianos ya no pueden reprender y corregir el pecado porque sería “crítico”. Muchos cristianos autoproclamados ni siquiera creen todo lo que la Biblia enseña. Escogen y eligen lo que encaja en las ideas que les gustan y que les parecen buenas.

Déjame ser claro.

Hay un rey, su nombre es Jesús. Habrá juicio, y lo correcto e incorrecto no será determinado por los ojos del espectador. La verdad será verdad y las mentiras serán mentiras. El pecado será condenado por lo que es, no celebrado. No caigas en la trampa que Satanás nos ha tendido al convencer al mundo de que lo correcto es lo que se siente bien. No creas las mentiras de que el pecado no es realmente tan malo. Recuerda la verdad. El pecado nos separa de Dios. Jesús vino a esta tierra para que no seamos condenados por nuestro pecado, sino que seamos liberados de él. Últimamente, parece que cada vez más personas eligen no ser liberadas en absoluto. Es como los israelitas después de que Dios los rescató de la esclavitud en Egipto, que se quejaron y desearon poder volver a la esclavitud. No tiene sentido. Sin embargo, estamos viviendo en un mundo caído corrompido por tal pensamiento.

No compre en esta cosmovisión. Recuerda que hay un rey. Recuerda que él es justo y también te ha mostrado cómo ser justo. Recuerda que él te entregará a un reino eterno donde solo hay bondad y verdad. Pero tienes que creer en él, no en ti mismo. Tienes que creer en su justicia, no en la tuya. Gracias a Dios por eso, porque si depende de mi propia justicia, no tengo ninguna oportunidad.

No olvides quién es nuestro Rey, y que él es soberano sobre todo. Su justicia es la guía de nuestras vidas. Búscalo a él, no al mundo. Síguelo, no a ti mismo.

Oración:

Señor,
No me dejes tentar por las filosofías de nuestro mundo moderno. Déjame seguir al único Rey verdadero, Jesús. Permíteme aferrarme siempre a tu verdad y a la autoridad de las Escrituras. Redime mi pecado y rescátame de mi esclavitud.
En el nombre de Jesus,
Amén. 🙏

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