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Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.

1 Corintios 10:13

Es reconfortante saber que las cosas con las que lucho no son exclusivas de mí. Paul dice que todo con lo que luchamos se comparte de alguna manera con los demás. Nunca has sido tentado de una manera que nadie más ha experimentado. ¡Eso es bueno! Significa que no estás solo.

A veces podemos convencernos de que el pecado y la tentación que enfrentamos es demasiado malo para que Jesús lo perdone. Nos convencemos de que es peor que el pecado de todos. Nos aislamos a nosotros mismos. Lo mantenemos en secreto. Lo dejamos infectarse. La verdad es que eso es exactamente lo que Satanás quiere. Quiere que dudemos de la capacidad de Cristo para perdonarnos. Él quiere que nos condenemos a nosotros mismos, que mantengamos nuestro pecado en secreto, que nos digamos que no somos amables, indignos, imperdonables. ¿Por qué? Porque así es como él gana. La única forma en que Jesús no te perdonará es si no aceptas su perdón. ¿Cuál es la forma más fácil para que Satanás haga que eso suceda? Para convencernos de que nuestro pecado es peor que el de los demás, que estamos solos, que no podemos ser perdonados.

Paul nos dice que NUNCA es el caso. Cualquier pecado, cualquier tentación en tu vida es un pecado o una tentación con la que otras personas están luchando. No estás solo, y ellos tampoco. Eso no es para alentar el pecado, sino para darte ayuda. Siempre hay una salida. Dios es fiel y no nos entregará al pecado sin la esperanza de escapar. No nos permitirá quedar atrapados y no se nos dará salida. Siempre hay una salida. Siempre hay perdón.

No importa con lo que estés luchando, debes saber que eres amado y que puedes ser perdonado. No hay pecado demasiado grande para que Jesús perdone. No estás solo. Dios es fiel y está contigo. Manténgase fuerte contra la tentación y sepa que siempre hay esperanza.

Oración:

Padre,
Gracias por tu fidelidad. Cuando me sienta solo, recuérdame que estás conmigo. Cuando me sienta desagradable, recuérdame tu amor. Cuando me sienta imperdonable, recuérdame el sacrificio de Jesús y el poder de tu gracia.
En el nombre de Jesus,
Amén. 🙏

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